1. regiones del norte: Los álamos prosperan en climas más fríos y están bien adaptados a las temperaturas frías. Se encuentran comúnmente en el norte de Canadá y Alaska, donde forman extensos bosques. Estos árboles pueden soportar condiciones de congelación y han desarrollado mecanismos para proteger sus tejidos del daño de las heladas.
2. Zonas montañosas: Los álamos temblones prevalecen en las regiones montañosas del oeste de América del Norte. Se pueden encontrar en elevaciones más altas, donde el clima es más fresco y el aire es más ligero. Las Montañas Rocosas, Cascade Range y Sierra Nevada albergan vastos bosques de álamos, que crean hermosos paisajes durante el otoño, cuando las hojas se vuelven de un dorado vibrante.
3. Zonas Templadas: Los árboles de álamo temblón no se limitan a regiones extremadamente frías. También pueden prosperar en zonas templadas con cambios estacionales. En áreas como la región de los Grandes Lagos, el Medio Oeste y el Noreste, los álamos forman bosques mixtos junto con otras especies de árboles.
4. Este de América del Norte: Si bien los álamos se encuentran predominantemente en las partes occidentales del continente, también tienen presencia en el este de América del Norte. Se pueden observar en estados como Maine, Vermont, New Hampshire y Michigan, donde pueden formar rodales más pequeños o bosques mixtos.
5. México: Los álamos alcanzan su distribución más al sur en las regiones montañosas de México. Se pueden encontrar en estados como Durango, Chihuahua y Coahuila, donde habitan ambientes frescos y de gran altitud.
Es importante tener en cuenta que los álamos tienen requisitos ecológicos específicos. Prefieren suelos húmedos y con buen drenaje y son sensibles a la sequía y al calor excesivo. Su adaptabilidad les ha permitido ocupar diversos hábitats dentro de su área de distribución nativa, pero no son adecuados para climas extremadamente áridos o tropicales.
Fuente:https://hogar.98905.com/plants-flowers-herbs/trees/1008136464.html
