1. Reparación de rayones y abolladuras:
- Para rayones menores, use un kit de reparación de laminado que incluya una barra de relleno o cera que combine con el color de la puerta. Aplícalo sobre el rasguño y limpia el exceso.
- Para abolladuras o rayones más profundos, es posible que deba rellenarlos con masilla para madera. Lije el área una vez que se seque y luego aplique una pintura o tinte de retoque del mismo color.
2. Corrección de deformaciones:
- Retire la puerta de sus bisagras y colóquela sobre una superficie estable.
- Coloque objetos pesados sobre el área deformada para aplanarla.
- Aplique una pistola de calor o un secador de pelo en el lado opuesto de la urdimbre para calentar suavemente el laminado y estimular su aplanamiento.
- Deje que la puerta se enfríe completamente bajo el peso.
- Vuelva a colgar la puerta y asegúrese de que cierre correctamente.
3. Reemplazo de paneles dañados:
- Si los paneles laminados han sufrido daños graves, es posible que deba reemplazarlos.
- Retire el panel dañado desenroscándolo o soltándolo del marco.
- Mida las dimensiones del panel antiguo y corte un panel de repuesto del mismo tamaño.
- Asegúrese de que el nuevo panel sea compatible con el marco de la puerta existente y el estilo laminado.
- Fijar el nuevo panel atornillándolo o clipándolo.
4. Mejora del aislamiento:
- Si la puerta tiene corrientes de aire o no proporciona suficiente aislamiento, puede agregar una capa de aislamiento en el interior.
- Mida el interior de la puerta y corte la espuma aislante para que se ajuste al espacio.
- Fije la espuma aislante al marco de la puerta mediante adhesivo o clavos pequeños.
- Vuelva a colocar el panel interior de la puerta si se quitó.
5. Ajuste de la alineación de la puerta:
- Si la puerta está desalineada o es difícil de abrir/cerrar, es posible que deba ajustar las bisagras.
- Utilice un destornillador para aflojar los tornillos de las bisagras de la puerta.
- Mueva suavemente la puerta a la posición deseada.
- Apretar los tornillos para sujetar la puerta en su lugar.
- Pruebe el funcionamiento de la puerta y realice más ajustes si es necesario.
6. Repintar o teñir:
- Si el acabado de la puerta está desgastado o descolorido, puedes volver a pintarlo o teñirlo.
- Lijar la superficie para eliminar suciedad, brillo o acabado antiguo.
- Limpiar bien la puerta.
- Aplicar imprimación si es necesario, siguiendo las instrucciones del producto.
- Pintar o teñir la puerta con brocha, rodillo o spray.
- Dejar secar completamente el acabado antes de manipular la puerta.
Recuerde, algunas reparaciones pueden requerir herramientas o materiales específicos. Si no está seguro de cómo solucionar un problema en particular, lo mejor es consultar con un profesional.
Fuente:https://hogar.98905.com/home-repair-maintenance/exterior-home-repair/1008137293.html
