- Manchas marrones o amarillas: Deficiencia de nutrientes, estrés por sequía o enfermedades.
- Hojas marchitas o caídas: Falta de agua, calor extremo o problemas con las raíces.
- Láminas foliares que se encrespan o amarillean: Infestaciones de insectos, daños por herbicidas.
- Malezas y matas de césped: Corte inadecuado, fertilización inadecuada.
2. Examina las raíces:
- Excave con cuidado algunas plantas para comprobar si las raíces están podridas, dañadas o con un crecimiento deficiente.
- Las raíces sanas son blancas y firmes. Las raíces oscuras y blandas indican problemas.
3. Considere los factores ambientales:
- Busque condiciones climáticas extremas, exceso o falta de agua, o cambios en la exposición a la luz solar.
4. Compruebe si hay plagas:
- Busque signos de insectos, como hojas masticadas, agujeros o membranas.
5. Inspeccionar la salud del suelo:
- Envíe muestras de suelo a una oficina de extensión cooperativa local para pruebas y recomendaciones.
6. Tipo de césped de prueba:
- Los diferentes tipos de césped requieren condiciones y cuidados únicos. Conocer la variedad de su césped ayuda.
7. Revise las prácticas de mantenimiento del césped:
- Asegúrese de seguir los horarios adecuados de corte, riego y fertilización.
8. Consulta a profesionales:
- Si no está seguro o el problema persiste, consulte con un experto en cuidado del césped.
9. Investigación en línea:
- Busque en línea problemas y soluciones similares según su tipo de césped y región.
10. Manténgase alerta:
- Inspeccione periódicamente su césped en busca de signos tempranos de problemas para solucionarlos rápidamente.
Fuente:https://hogar.98905.com/garden-lawn/lawn-maintenance/1008137388.html
