1. Elige un color dominante:
- Seleccione un color para que sea el color dominante en la habitación. Este color creará el ambiente y el estado de ánimo general.
2. Encuentra el color complementario:
- Identificar el color que está directamente opuesto al color dominante en el círculo cromático. Este será tu color complementario.
3. Utilice colores complementarios en equilibrio:
- Utilice el color dominante como color de fondo principal e introduzca acentos del color complementario en dosis más pequeñas.
El equilibrio es clave para evitar un efecto abrumador o caótico.
4. Considere matices, tonos y sombras:
- Explorar variaciones de los colores dominantes y complementarios ajustando sus matices (colores puros), tonos (agregando negro) y sombras (agregando blanco).
5. Combinaciones de colores de prueba:
- Antes de comprometerse a pintar, experimente con muestras de color o muestras de pintura en cartulinas grandes.
Colóquelos en diferentes áreas de la habitación para evaluar cómo funcionan juntos los colores en distintas condiciones de iluminación.
6. Límite a dos colores complementarios:
- Al utilizar la armonía complementaria, lo mejor es limitarse a dos colores complementarios principales.
Se pueden utilizar colores adicionales como acentos.
7. Añadir neutrales:
- Para atenuar la intensidad de los colores complementarios, incorpora tonos neutros como el blanco, el gris o el beige.
8. Juega con acentos de color:
- Utilice el color complementario en detalles decorativos, como cojines, alfombras, obras de arte o muebles, para realzar la combinación de colores.
9. Considere el espacio y la luz:
- Piensa en el tamaño y las condiciones de iluminación de la habitación.
Las habitaciones más grandes pueden admitir combinaciones de colores complementarios más atrevidas, mientras que los espacios más pequeños pueden requerir un enfoque más sutil.
10. No te excedas:
- Si bien los colores complementarios son vibrantes, evita usar demasiado de cualquiera de los dos colores.
Demasiada intensidad puede resultar visualmente fatigante.
11. Experimenta y confía en tus instintos:
- Recuerde, la pintura de interiores es subjetiva.
No tengas miedo de experimentar y crear una paleta de colores que resuene con tu estilo y gusto personal.
Ejemplos de armonías de colores complementarios:
- Azul y Naranja:Una combinación clásica que ofrece una sensación vibrante y enérgica.
- Rojo y Verde:Esta pareja complementaria crea un ambiente festivo y equilibrado.
- Amarillo y Morado:Una combinación de alto contraste que desprende calidez y creatividad.
Al seleccionar y equilibrar cuidadosamente los colores complementarios, puede crear interiores armoniosos y visualmente agradables que aporten energía y emoción a sus espacios habitables.
Fuente:https://hogar.98905.com/home-repair-maintenance/indoor-house-painting/1008136837.html
